Aventura de un fotógrafo borracho en Málaga

Con la excusa de un papeleo en la Delegación de Transportes, me fuí a Málaga a sacar unas fotos.
Cuando me bajé del tren pensé en tomar unas fotos al azar, quizá reparando en los preparativos para las procesiones de Jueves Santo. Caminé unas calles, bajando la Alameda y mirando los puestos de flores entonces sentí la nostalgia; no la nostalgia de Málaga (vivo a 30 kilometros), sino la de haber ya recorrido esa ciudad con Chester y ahora tener que resignarme a sacar fotos solo como un turista finlandés.
Entonces saqué toda mi hombría, entré en un bar y me emborraché, después vinieron las fotos, y más cervezas, y todo bien documentado.

Como les decía, primero ví las flores en la Alameda.


Después la nostalgia y el bar, aunque no cualquier bar…


Entonces me tomé las primeras cañas y los primeros vinos; el mozo, desconfiado, anotaba los importes en la barra con tiza y cara de mala leche.

One for the road

Rocketman y el escuadrón de limpieza. La cera de los cirios de los chupacirios dejan la calle guarra-perdida, entonces viene este macho ibérico con su escuadrón de mujeres limpiadoras. El solo tiene que rociar la calle con el líquido y las mujeres friegan como locas, que linda la igualdad socialista de Zapatero.

Este señor, de evidente talante franquista, no quería perderse las procesiones, ya estaba ahí desde las 8 como lagarto al sol.

El pasaje de Chinitas. Éste es mi lugar preferido en Málaga. Acá venía Lorca a escribir, cuando en el café de Chinitas se reunían los intelectuales; ahora, por suerte, es un sucio callejón donde se puede comer el mejor pulpo frito del mundo.

En el café de chinitas
dijo Paquiro a su hermano
“soy más valiente que tu
más torero y más gitano”


Postales de Málaga

Otro vino por favor

Gitano adicto a la heroína tocando unas rumbitas, me dejo retratarlo por un euro ( después de sacarle la foto me dijo: “ahora dame un euro payo”)El vendedor de almendras fritas, que más se puede pedir en esta vida que almendras fritas en primavera

Backstage rumano

Las esquinas de Málaga tienen un no sé que
Para terminar, marche otra caña, una tapa de arroz, pan y piquitos.

~ por nuncahubounavez en marzo 19, 2008.

4 comentarios to “Aventura de un fotógrafo borracho en Málaga”

  1. Lo que se dice “comer con los ojos”.
    Estuvo riquísimo, muchas gracias!

  2. mmmmhhhh…. Almendras fritaaassss…

    Ahora, entre el pulpo frito, las cañas, el vino, la cerveza, las tapas, y más cerveza pues… yo no sé don Verloc, le alcanzo un Alical?

  3. ay qué hambre que me dio

  4. Los gitanos no son adictos a la heroína, sino al Paco. Al “Pacotillo”.

    Jajajajajajajajajajaja. No hay caso, soy el Sandokán del humor.

    PD. Buenas las fotos. Y mirá que por lo general los blogs que ponen fotos me parecen una mierda, pero estas estuvieron piolas.

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