El accidente de un cronista

Qué es nuestra vida más que un breve día,
do apenas sale el sol, cuando se pierde
en las tinieblas de la noche fría”.

Los grandes de la literatura tienen a sus cronistas. Johnson tuvo a Boswell y Borges a Bioy Casares. Incluso Juan Salvo “El Eternauta” tuvo a “Mosca” (ésto delata que me hago viejo). Es algo así como una escalera, en la que nadie se encuentra en el primer ni en el último peldaño. Todos podemos aspirar a tener a nuestro Boswell y a creernos Johnson por un rato o a ser el cronista de Hernán Cortés y resignarnos a ser una sombra. Quizá haya algún gil al que podamos engañar y hacerle creer que nuestras pobres idioteces son grandes cosas.
El problema es que estos giles generalmento no son nuestros cronistas, o quieren cobrar por la tarea.
Yo tuve más suerte, conocí a un tipo que admiraba todo lo que yo hacía y decía hasta la obsecuencia; llegaba a ser incómodo, molesto. En mi rutina carente de riesgos nada suele asombrarme demasiado. Esa falta de asombro, causada seguramente por la indiferencia y el tedio, era a la vista de mi amigo una inequívoca señal de coraje y seguridad.
Otros, sutilmente, quisieron hacerle entender que mis andanzas no tenian ningún mérito: ¡Dejá de emular al retardado ese!, ¡No ves que és un imbécil!. No hubo caso, el tipo insistía en seguirme a todas partes y en reírse de mis chistes, o en hacer gestos afirmativos mientras iba siguiendo mis palabras.
Entonces, un día, ya harto, mientras saliamos del maxikiosko, le dije : ¿Por qué no anotás todo lo que yo digo y hago, así componés unas crónicas sobre mi interesante vida?. Y de paso me dejás comer en paz.

Le pareció una idea estupenda, entró nuevamente en el kiosko y esta vez regresó con una libreta en la mano. Embelesado, sacó una lapicera del bolsillo y se puso a escribir. A partir de ese momento todos los aspectos de mi rutina diaria quedaron registrados. Como no quiero agobiar al casual lector de blogs, ávido de brevedades, con párrafos largos y triviales, haré un resumen de los últimos 10 años.

Abril 1997

…”Verloc, lo estoy viendo, metió un alfajor fantoche dentró de un yoghurt con cereales y se dispone a comer; no puedo dejar de observar (ya que no cierra la boca), la masa aglutinante de vivos colores que se revuelve en su boca, se asemeja a un universo caótico. ¡Qué contraste tan maravilloso!, su serenidad intelectual y esa pasta arremolinandose, los pedazos de alfajor cayéndose, y sus ideas afirmándose…”

Mayo 2007

…”No se que hago en este hospital, las enfermeras no me lo han querido decir; tengo la sensación de haber estado aquí mucho tiempo, entre mis pertenencias estaba esta libreta, reconozco mi letra. Lo último que recuerdo es estar en la vereda junto a una obra en construcción. Verloc estaba sentado en un banco, sobre la misma vereda, unos pasos más adelante; estaba comiendo desaforadamente y miraba embobado a las maquinas trabajar (Creo que siempre me repugnó su desorden alimenticio y su bobera). Súbitamente Verloc volteó la cabeza y señaló algo sobre mi cabeza, trató de hablar o gritar, pero se atragantó con el alfajor y empezó a toser; luego un estruendo.”

………………………………………………………………………………………………………………………………..

En realidad yo quería escribir sobre “El Eternauta”; mejor dicho sobre una pesadilla que se repite cada tanto, desde mi niñez, desde que vi esta imagen:

Me despierto antes de que el “mano” me convierta en hombre-robot, clavándome esa horrible tapa de termo inoxidable con púas.

La verdad es que el tema no daba para mucho…

~ por nuncahubounavez en mayo 19, 2007.

27 comentarios to “El accidente de un cronista”

  1. He conocido gente así como su biografo gomoso. Tengo uno justo acá al lado ahora mio, que lee sobre mi hombro lo que estoy escribiendo, y como no anota nada, me está exasperando.

    un segundo, lo amasijo y vengo…

    listo, muerto el perro, se terminó la rabia.

    ah, lo que queria comentar, alfajor fantoche con yogur, es un asco!

  2. Uy, y yo que pensé – cuando vi la imagen- ese peine no es tan tan fino como para que llegue a buen puerto en la tarea del despioje.

    Si seré loca…

  3. Me hizo acordar a algo que no le voy a contar, posiblemente porque no haya sucedido ese algo. Lo importante, eso sí, sigue siendo lo que nos parece importante. Caso contrario, estaríamos frente a lo contrario, que no es más que eso.

    Yendo a texto le digo que yo no tengo cronista, y no tengo como para no redundar, me alcanzo y me sobro para mistificarme. Con la parte que me sobro voy a hacer eso del yogur con alfajor, debe ser rico.

    Y yo no sé para qué le digo todo esto, si lo único que quería decirle es que yo no sueño con el Eternauta.

    Un saludo.

  4. Me siento en la obligación de decir que además de verlo comer fantoche con yogurt, yo lo he visto en persona comer barras de chocolate introducidas en una lata de lecha condensada, y luego rescatadas por una cuchara para terminar finalmente en un infierno aún peor del que estaban: su boca.
    Cuando lo cuento no me lo creen (o se rien mucho, o ambas cosas a la vez).

  5. ESE cuadradito de Solano López siempre me hizo poner todo de punta.
    Todo, todo.

    Todo!

  6. Anai Le, yo pensé lo mismo!!!

  7. Mr. Verloc, el caso de ud. y el cronista me hace pensar, no se por qué, en una doble personalidad. A lo Dr. Jekyll y Mr. Hyde

    Bonita PIetila

  8. Mr. Verloc, el caso de ud. y el cronista me hace pensar, no se por qué, en una doble personalidad. A lo Dr. Jekyll y Mr. Hyde

    Bonita PIetila

  9. Gracias por los comentarios.
    Que falta de respeto llamar “peine” al “coso convertidor de seres humanos en hombres-robot”.
    Me había olvidado lo de las barras de chocolate con leche condensada, gracias Wolf por recordármelo.
    Hablando de peines despiojadores, yo recuerdo uno que se llamaba “combi” o algo así, y que electrocutaba piojos (literalmente), llevaba una pila y era de color azul. ¿Alguien se acuerda?. Espero que no me lo haya inventado. ¿o habrá sido mi alter-ego, el cronista?

  10. Gracias por los comentarios.
    Que falta de respeto llamar “peine” al “coso convertidor de seres humanos en hombres-robot”.
    Me había olvidado lo de las barras de chocolate con leche condensada, gracias Wolf por recordármelo.
    Hablando de peines despiojadores, yo recuerdo uno que se llamaba “combi” o algo así, y que electrocutaba piojos (literalmente), llevaba una pila y era de color azul. ¿Alguien se acuerda?. Espero que no me lo haya inventado. ¿o habrá sido mi alter-ego, el cronista?

  11. jajajaja pijotas jajajaja

  12. Mire, Mona Lisa, creo que ese comentario era para el otro post.
    Cámbielo antes de que le lluevan propuestas de matrimonio.

  13. El que inventó ese electrocutador de piojos era un demente de la misma escuela del que creó ese otro para moscas y mosquitos de luz azul. FrrrTzZZ!!

    Había un cuento de CF que se llamaba “Se vende gente” donde unos extraterrestres tenían a sus hombres robot como representantes de negocios. Los tipos eran presos, criminales peligrosos y el problema más frecuente era que se meaban o cagaban sin control al no manejar
    sus personas. Tenían una placa de metal en la frente.
    Un cuento de la hostia en alguna antología Bruguera setentera.

  14. El que inventó ese electrocutador de piojos era un demente de la misma escuela del que creó ese otro para moscas y mosquitos de luz azul. FrrrTzZZ!!

    Había un cuento de CF que se llamaba “Se vende gente” donde unos extraterrestres tenían a sus hombres robot como representantes de negocios. Los tipos eran presos, criminales peligrosos y el problema más frecuente era que se meaban o cagaban sin control al no manejar
    sus personas. Tenían una placa de metal en la frente.
    Un cuento de la hostia en alguna antología Bruguera setentera.

  15. Sí que daba… Yo tuve pesadillas mucho tiempo después de leerlo, pero con la imagen final: “SERÁ POSIBLE?”

  16. Sí que daba… Yo tuve pesadillas mucho tiempo después de leerlo, pero con la imagen final: “SERÁ POSIBLE?”

  17. Muy bueno el texto, Verloc, lo felicito.

    Todos tenemos cronistas, la mayoría de las veces no tan ostensible como el suyo. Pero sepa que hay en cualquier momento y lugar alguien contando algún detalle -nimio e inexacto el 99,99% de las veces- de nuestras vidas.

    Por cierto, esa imagen del eternauta es completamente perturbadora. Espero que no interrumpa mis pesadillas habituales, que de tan habituales ya ni me despiertan.

  18. Muy bueno el texto, Verloc, lo felicito.

    Todos tenemos cronistas, la mayoría de las veces no tan ostensible como el suyo. Pero sepa que hay en cualquier momento y lugar alguien contando algún detalle -nimio e inexacto el 99,99% de las veces- de nuestras vidas.

    Por cierto, esa imagen del eternauta es completamente perturbadora. Espero que no interrumpa mis pesadillas habituales, que de tan habituales ya ni me despiertan.

  19. Ay bueno, perdón! lo mismo me dijo el otro…qué meticulosos que son! tal para cual…en fin…
    ah! me encantó tu texto, me encanta el humor en tu escritura.

  20. es mi primera visita, salgo sonriente
    saludos

  21. Me parece que se llamaba ROBICOMBI o algo así. Escalofriante…

  22. ¡Ese, ese, ROBICOMBI!
    Gracias corvina

  23. Cierto, Mona Lisa.
    Ambos sufren de meticulosis.

  24. Cierto, Mona Lisa.
    Ambos sufren de meticulosis.

  25. jaja, se ve que de chicos de pediculosis y de grandes de meticulosis. Hay que pasarles el peine “combi”.
    Saludillos

  26. Me hizo acordar a Matrix.

  27. matrix, matrix…..matrix….matrix….matrix
    ¿Cómo?

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