El terrible flagelo de la originalidad (PARTE I)

Últimamente estoy perdiendo mucho tiempo tratando de ser original. Imagino que a Marta Minujín esto no le debe pasar. Seguro que ella, cuando se despierta, dice algo así como “Hoy voy a comer pizza de eucalipto con compota de raspberries, vestida sólo con la cortina del baño y sentada en posición buda en el centro de una habitación sin ventanas pintada de blanco con leche de burra”. A mí no me sale tan fácil. Y tratar de escribir pretendiendo originalidad se ha convertido en una obsesión casi inalcanzable. Tengo la sofocante sensación de que todos los temas ya han sido tratados de todas las diversas maneras posibles.

Mayores índices de alfabetización, acceso más sencillo a los medios, la internet, la baja en el precio internacional del papel (ésta la inventé) y algunos escritores exitosos que lo hacen parecer sencillo, han despertado uno de nuestros monstruos más ancestrales: la escritura. Lo despertaron, le prepararon el desayuno, lo vistieron y le encendieron el auto. Y así, medio a las apuradas, salimos todos a escribir. Eso es fantástico.

No, que estoy diciendo, no es fantástico. Es terrible. Es una amenaza mayor que el calentamiento global. Peor que Bush y el iraní juntos. Imagínense: muy pronto no habrá de que escribir. Todo lo que escribamos será un inevitable plagio. Y no hay que ser un experto en catastrofismo para imaginar las terribles consecuencias:

• Aumentaran dramáticamente los juicios por plagio.
• Las abogados y los jueces se verán superados por tanto trabajo y enloquecerán.
• Las facultades de derecho se llenarán de estudiantes que saturarán las estructuras universitarias. Los docentes y las autoridades enloquecerán.
• Los estudiantes al no poder estudiar, enloquecerán.
• Los escritores plagiados no podrán llevar adelante sus demandas y enloquecerán.
• Los escritores a su vez, no podrán escribir sin ser acusados de plagio y enloquecerán.
• El gobierno no podrá poner orden ya que toda ley nueva que emita será acusada de plagio. Los diputados enloquecerán.
• Marta Minujín seguirá como siempre.

Creo que es una secuencia lógica y probable de las catástrofes que se desatarán si seguimos por este camino. El final es cantado: toda esa gente loca se suicidará en masa o se matará entre sí en una orgía de sangre y fuego que arrasará con la civilización tal como la conocemos. Y los sobrevivientes volverán al estado anterior de la humanidad en el que la escritura aun no había sido desarrollada.

¿Queremos eso? ¿Eh, queremos eso?

Si aun no están aterrados por este futuro, piensen que con la música sucederá los mismo. Todas las combinaciones posibles de notas se agotarán en algún momento que supongo cercano. Es pura y simple matemática. Saquen la cuenta.

Ahora que están lo suficientemente asustados, pensemos en las soluciones:

• Dejar de escribir completamente. (Lo que paradójicamente nos ubicaría en el escenario que intentamos evitar. Ésta la descartamos por ahora.)
• Escribir lo menos posible.
• Plagiar escritos sin derechos de autor o de autores que no nos conocen o que no tienen los medios suficientes para hacernos juicio.
Instalar en la opinión general la idea de que plagiar es bueno y necesario para salvar a la humanidad del desastre. En lugar de castigar a los que plagian, se los premiará. (Me informan que eso en la actualidad está sucediendo. Me alegro.)
• Eliminar toda forma de archivo. Así, cada dos o tres generaciones empezaríamos de cero. Sería la aplicación de la famosa premisa televisiva: “lo que se renueva es el público.”
• Blanqueo de memoria general, como en la película ésa de Jim Carrey y la minita de Titanic.

Mientras tanto, para no caer prematuramente en el caos y poder continuar con este sitio, apelaré a un antiguo axioma literario: “La suma de muchas cosas no originales da como resultado una nueva cosa totalmente original y revolucionaria”. Y escribiré, en la segunda parte de este artículo, sobre un mismo tema (que no es para nada original) utilizando algunos de los estilos más populares en la blogósfera.

~ por nuncahubounavez en abril 12, 2007.

17 comentarios to “El terrible flagelo de la originalidad (PARTE I)”

  1. No sé si sea original, pero para mí este post justifica su sueldo (porque le están pagando por esto, ¿no?) con eso de “…lo despertaron, le prepararon el desayuno, lo vistieron y le encendieron el auto.”
    Yo soy así.
    Feliz con lo justo.

    Anai Le

    P.S.: ¿No duchan al monstruo?

  2. Lo duchamos en enumeraciones mas cortas.

    Saludos!

  3. Lo duchamos en enumeraciones mas cortas.

    Saludos!

  4. No te parece una injusticia que este post tenga tan pocos comentarios, con lo interesante e inteligente que es, y la boludez de la muerte de la rana que escribió Verloc tenga el record de comentarios del blog? Asi es mi amigo, Gran Hermano y Tinelli se llevan todo el rating y no dejan nada a Científicos Industria Argentina (por ejemplo). Ésta es la sociedad que creo critica en la segunda parte de este post. Adhiero. (De paso justifico la poca presencia de comentaristas en mi blog diciendo que es “muy elevado”).

  5. No te parece una injusticia que este post tenga tan pocos comentarios, con lo interesante e inteligente que es, y la boludez de la muerte de la rana que escribió Verloc tenga el record de comentarios del blog? Asi es mi amigo, Gran Hermano y Tinelli se llevan todo el rating y no dejan nada a Científicos Industria Argentina (por ejemplo). Ésta es la sociedad que creo critica en la segunda parte de este post. Adhiero. (De paso justifico la poca presencia de comentaristas en mi blog diciendo que es “muy elevado”).

  6. es que en el de la rana hizo una pregunta. eso a muchos nos dispara un mecanismo interior que impide que una pregunta se quede sin respuesta, por absurda que sea esta.

  7. ¿Está diciendo que somos juguetes en las manos del Satánico Dr. Verloc?

    Anai Le

  8. De ninguna manera Anai Le, de hecho yo también comenté el post de la rana. Pero se mezclan en los blogs, en general, posts divertidos sin mucho pensamiento previo y otros con un grado de elaboración muy elevado, y no puedo dejar de advertir que los primeros me intrigan mucho más, al igual que al resto de las personas, y reniego un poco de ello. Por lo demás, coincido en lo satánico de Mr. Verloc. Saludos y respetos.

  9. Lo más curioso del asunto es que el planteo inicial de wolfskehl va perdiendo sentido a medida que avanza la discusión

  10. Es

  11. cier-

  12. Si siguen usando esos alias complejos de tipear, sólo me referiré a cieguito.

    Están avisados.

    Anai Le

  13. Cieguito: ¿es la pregunta o la mina de 21 años medio tontona? La verdad que no veo muchas preguntas en las tapas de las revistas de mayor venta.

    Anai: Coincido con usted en todo. Usar un nick difícil de tipear debería estar tipificado en el código penal.

    Sr. del nick extraño: Verloc lo tiene entre ceja y ceja. Evite agravar su situación con comentarios como el que hizo en este artículo.

    Saludos a todos. Con Verloc tenemos previstas algunas novedades. Por favor, sigan visitándonos.

    ¡Vamos!¡Que no decaiga!

  14. ¡¡Lampwick, suelteme el brazo y dejeme suprimir los comentarios anodinos del imbécil de wolfestein!!

  15. Verloc, debería leer el comentario que hice a “Inventando religiones” hace unos días, antes de enojarse conmigo.

  16. “Marta Minujín seguirá como siempre”

    Casi no tengo tiempo de leer a Podeti y empiezo a conocer estos blogs tan interesantes, c est dommage!

  17. “Marta Minujín seguirá como siempre”

    Casi no tengo tiempo de leer a Podeti y empiezo a conocer estos blogs tan interesantes, c est dommage!

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