La muerte de una rana

Lo indicado en este momento, aprovechando la horda de visitantes mandadas por Monsieur Podeti, sería contar detalles privados de los que aquí escriben, cosas íntimas, secretos de alcoba, anécdotas picantes, fracasos amorosos. La verdad es que somos tan desgraciados que nada de esto nos ocurre; nuestra vida es tan monótona que cualquier cosa nos parece una gran aventura; por estas patéticas razones voy a contar un episodio mas bien casual, al que añadiré rasgos circunstanciales y algunas mentiras. Ahí va…
Cuando no mando a mi cuñado retardado a plantar bombas en el observatorio de Greenwich es que estoy en mi trabajo. Como no puedo decir de qué trabajo, diré simplemente que en mi trabajo hay un televisor y que tengo una compañera; agregaré que no trabajo en Carrefour y tampoco soy doblador de peliculas porno. Mi compañera empezó a trabajar hace poco, tiene 21 años, es argentina y la llamaremos “Catalina”.
En el televisor estaban pasando el comercial de “Seat Leon“, lo pasan todo el tiempo en España, con la voz de Julio Cortázar contando parte de su famoso cuento “Preambulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj“. Lindo anuncio. Yo lo estaba mirando y se me escapó un tímido “esa voz es de Cortázar“. Catalina me miró impávida, “y ese, ¿quién es?”. No me ofendió que haya llamado “ese” a Cortázar, poque al fin y al cabo es una chica de 21 años. Con tono retórico (a mi pesar) le dije: “era un escritor argentino, muy famoso, lo que sale en el anuncio es parte de un cuento de él“. Ella, me miró de nuevo, esta vez fijamente con expresión vacía, y me dijo inesperadamente: “yo me sé el de las ranitas“. No entendía bien a que se refería y le pregunte: “¿el qué?”, ella dijo “el cuento de las ranitas“. Ah, no lo conozco le dije. Entonces me contó el cuento de las ranitas:

Dos ranitas se caen dentro de un balde lleno de crema de leche y empiezan a patalear para poder salir, patalean, patalean, pero no hay caso. Al cabo de un rato se empiezan a cansar, cuando estan a punto de desfallecer una le dice a la otra: “Che, yo no doy más, me voy a dejar morir” y acto seguido se hunde en el fondo de la crema y se muere, la otra saca fuerzas de no sé donde y sigue pataleando, prefiere seguir pataleando hasta el final, entonces ocurre que de tanto patalear la crema se corta y la ranita se salva y sale de su encierro”. Fin.

Agregó catalina “es un cuento super bueno, te deja un mensaje super fuerte“. Yo le pregunté quien era el escritor de semejante fábula; me dijo: “un escritor que tiene cuentos super famosos, no me acuerdo el nombre pero salió en la tele, de memoria tengo fatal” (sic, re sic). Yo la miré compasivo, estuve a punto de decirle que el cuento era una porquería y que no podía compararlo con los de Cortazar, pero me callé. ¿Qué podían cambiar mis palabras en esa mente prodigiosa?; le dije: “¡Catalina, que imaginativa que sos!“. Todo esto tendría que haber quedado en el olvido desde que sucedió, hace unos 20 días, pero hay una pregunta que me persigue y fatiga mis tardes: ¿Como hicieron las ranitas para meterse en el balde de crema de leche?
¿Alguien sabe la respuesta?,
¿le pregunto a Catalina o me creerá tonto?. Ahora cada vez que estoy batiendo crema de leche tengo un miedo terrible, pienso que se va a cortar la crema, veo ancas en lugar de tenedores y muchas cosas horribles. Agradecería que alguien que vea “la tele” me mande el nombre del autor de este cuento. Kipling no es.

~ por nuncahubounavez en abril 10, 2007.

16 comentarios to “La muerte de una rana”

  1. ese cuento, con suerte, se lo contó su maestra de preescolar. lo más probable es que sea de una cadena de mails de autor anónimo, esos que después nombran a dios como quien no quiere la cosa y te conminan a enviarle semejante paparruchada a tus amigos so amenaza de que te pase como al granjero ben gordon, que una helada matinal le arruinó todos sus tomates.

    y la duda que lo desvela es un caso para grisson, o por lo menos para columbo. porque una rana se puede caer en un balde de crema, pero… dos? y una con tan poco instinto de supervivencia, simplemente se abandona a la muerte? asi nomás? mmmmm…. no sé….

  2. ¿y de dónde salió el balde de crema?

  3. no me preocupa tanto que las ranas se caigan al balde de crema, SINO QUE LAS RANAS HABLEN!

    Respecto de tu compañerita, si tiene 21 años y poca ciencia encima, DEBE ESTAR RE BUENA. Por qué en vez de un cuento no publicas una foto de ellas, y cuánto menos ropa mejor, eh

  4. para mi es homicidio premeditado, que querés que te diga, esa ranita puso ese balde ahí adrede, y se quedó con toda la herencia de la rana rené.

  5. Maldito microsoft. Acomodo algo en el código de la plantilla, lo veo en firefox y se ve perfecto, tal como lo diseñé. Pero en el IE, no.

    ¿¿Por qué en el explorer desapareció el borde derecho de la tabla??

  6. A la rana René en España le dicen “la rana Gustavo”, que inncordio.
    Wolfskehl, para practicar el onanismo hay muchas páginas en internet, a menos qué a Ud. lo calienten los anfibios.

  7. es de xuxa. Una vez se lo leyó a las paquitas y a los paquitos sentados en ronda. Fue muy lindo

  8. yo lo conocia con ratones y en realidad parecia que no se cortaba sino que la crema se transformaba en manteca…

    pero en su pregunta le podría contestar, todos somos ranitas (o ratas) en un balde de crema en el que nos tiro Dios!!

    (RE- profundo lo mio!! ya lo salgo a registrar antes que me lo afane bucay!!!)

  9. El cuento se lo escuché a Calabró, si, el de Calabromas, hace unos 30 años…
    Y si, tiene un mensaje “re-fuerte”,
    pero no lo puedo ayudar a saber quien es el autor…
    ¿Y si fue Cortázar y jamás firmó su autoría?
    Un beso en la frente a su compañerita.

  10. Ni idea de quién es el autor, Mr. Verloc, pero lo que sí está claro es que debo abandonar toda esperanza de que usted tenga 21 años.

    Anai Le

  11. Estimados ignaros (disculpen el atrevimiento): la fabulosa fábula de las ranitas encremadas es obra del ilustre literato Totoski.
    Totoski, fue un iluminado pensador ruso del siglo diecinueve que nació en córdoba en 1936 y falleció con retroactividad cuatro años antes, o sea, en 1935. En ese breve pero fecundo lapso, Totoski (o Totoski como se dejaba decir por sus simpatizantes) produjo la totalidad de su obra. Su segunda profesión, la de biólogo, y su fascinación por los batracios, influyeron en su obra de tal manera que en todos sus textos podemos observar la presencia de una gran variedad de estos bichos, desde la pequeña ranita amazónica hasta la rara variedad de escuerzo humanizado conocido como Gelblum chiche.
    Actualmente es casi imposible dar con algunos de sus textos dado que la mayoría son inéditos.
    Con el propósito de divulgar la obra de tan excelso pensador, me he propuesto crear la fundación Amigos de Totoski para recaudar fondos y poner así en manos de todos su caudal de ingenio.
    Espero haber esclarecido sus dudas.
    Les envío un gran saludo (también a la muchacha que les refirió el texto, sobre todo si es de pechos generosos).

  12. o se la escucho al “neruda” del psicoanalisis, el “gordo” -cof cof ladrón,cof – Bucay (esta en alguno de sus libros que debí leer en el colegio… o la vio en la pelicula “catch me if you can” cuando Christopher Walken recibe el premio en el Rotary Club…

    la autoría, no lo se…

    con respecto al balde, creo que se plantea un problema como el del huevo y la gallina… que fue primero? las ranas o el balde?

    saludos!

  13. Simplemente le escribo señor Verloc para comentarle que vengo siguiendo sus relatos desde Mar del Plata, donde nos conocimos y quizas cursamos alguna materia juntos!!!
    Lo saludo y felicito!!!

  14. Xuxa, ratones, Calabró, Totoski, Bucay, Christopher Walken….Estoy más confundido que antes.
    No me queda otra que rendirme ante las evidencias: fue Totoski.
    Diego: qué buena biografía.

  15. lo cuenta el fracasado del papá de Di Caprio en Catch me…pero es un cuento popular que deambula con sus diferentes versiones, unas más coherentes que otras.
    Ahora me digo yo, ¿qué hago en un blog misógino? Qué harían sin mí, muchachos y sin las mujeres que les cocinan, limpian, planchan mientras ustedes se dedican a escribir sus post…encima, a la noche les damos pa que tengan…no se lo merecen!!!

  16. miren, parece que la historia es de un indio y no del tal Totosky
    https://www.srfbooks.com/images/Catalog/Huge/0876123515.jpg
    No se rinda Verloc o se va a undir en la crema. La fábula nos deja un mensaje súper bueno… envíelo a diez amigos en las proximas 24 horas o le ocurrirá una desagracia terrible

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