El ocaso del tubérculo

Estaba aburridísimo. Una tarde tediosa, sin amigos cerca, igual que anclao en París; solo que no en París sino en un infecto pueblo de la Costa del Sol. No hay día, sin embargo, por monótono que sea, que no nos depare una sorpresa. El aburrimiento a veces actua de incentivo para la imaginación, esto es lo que pasó:
Mucho calor, odio el calor y todo lo que representa: la gente con camisas feas y gente exhibiendo pústulas y ampollas; me fui a casa, quería oscuridad e internet, el sol de la mañana es siempre una mala noticia, y acá siempre sale, a joderme. Llegué por fin; la casa, la oscuridad, el cemento, la ausencia de plantas, los aparatos electrónicos, todo me reconfortó. Me saqué los zapatos y encendí la computadora. Qué lindo es el Mediterraneo en el fondo de pantalla, fresco y radiante. Abrí el Blog y me disponía a borrar la entrada anterior, donde escribí la idiotez de la remolacha y la leche condensada. ¿Cómo se me ocurrió semejante cosa? que la remolacha se acabaría y que la leche condensada aumentaba astronómicamente. Que imbécil.
En ese punto estaba cuando descubrí algo alarmante. Tal era el aburrimiento, que me daba pereza borrar la entrada, entonces, con genuino impulso autista, busqué en google toda la información relacionada con la remolacha y la leche condensada; para mi sorpresa ocurrió lo siguiente:
Hay una crisis de la remolacha.
Incluso encontré cosas que no podía ni siquiera haber imaginado: existe una “Mesa nacional de la remolacha” que practica la “Defensa de la remolacha“, noticia harto más inverosímil que la que yo inventé. Pero lo mas increíble es que dentro de unos años será casi imposible comprar remolacha, porque se utilizará para combustible (etanol) y los precios se dispararán, miren esto:

Bruselas podría incentivar un éxodo masivo de la remolacha más allá del 50%, a base de talonario

Si señores, se acaba la remolacha, una desgracia. No va a ser una desgracia personal porque yo detesto la remolacha, ese sabor dulzón y esa costumbre horrible de los niños de sacar la lengua despues de comer remolacha para mostrar como tiñe. Además tiene un nombre feo, cacofónico, RE-MO-LA-CHA, suena a “remo”, a “bombacha”, incluso a “macha”. Una buena noticia en fin.
Inventé un juego: escribo noticias en un papel, lo primero que se me ocurra, y después compruebo si es verdad. Mi primer intento fracasó: escribí “Los pepinos son cada vez más grandes”; por pudor no copiaré los resultados obtenidos.

~ por nuncahubounavez en marzo 23, 2007.

12 comentarios to “El ocaso del tubérculo”

  1. Y cuando tenga un niñito, notará que la caca de éste, luego de comer remolacha, está teñida de un color rojo.

  2. Amigo, veo que nuestras interpretaciones de la función “Etiquetas” que nos brinda el blogger son completamente distintas.

    Usted considera que una etiqueta es una “palabra clave”. Intratexto, una palabra que define el texto. Yo en cambio, entiendo que una etiqueta se refiere a una “categoría”. Intrablog, una palabra que define al post dentro del blog.

    No digo que nos pongamos de acuerdo, ya que no es necesario en lo más mínimo. Pero sí que tengamos en cuenta esta discrepancia cuando debamos explicar el por qué de nuestra enemistad.

  3. Jaja, muy gracioso, me encantó. Como habitualmente pasa, opino al contrario de Mr. Verloc y Chester. ME ENCANTA LA REOLACHA! es tan generosa, que hasta puede usarse como tintura natural…qué barbaridad!

  4. ¿Y para qué queremos tintura natural de remolacha teniendo las anilinas colibrí?

  5. para teñirte el culo

  6. boludo

  7. Bueno, bueno…que debate genera este asunto de la remolacha; no están excluidos (por lo que veo)los insultos y las difamaciones. Yo estoy a favor de este señor anonimo que nos recomienda las tinturas “colibrí”. ¿Qué es un “intratexto” y un “intrablog”? Ya me estoy cansando del Sr Lampwick y sus críticas a mis etiquetas. La palabra “remolacha”, en lo que a mi respecta, define al blog y al texto. A Ud. lo define la etiqueta “perejil”.

  8. Jua Jua Jua. Además, Chester, eso de “etiqueta” entre comillas no es muy macho que digamos. Es como si dijeras “poné bien la etiquetita, querido”. Bien de gay. Andá a freir churros!

  9. Perdón Mr. Verloc, es que como vivimos en culturas distintas, desconocía que una de las acepciones que ustedes le daban a la palabra remolacha era “Tonteríasinsentidoqueescribodeespaldasy conuntecladocirílico”.

    En ese caso, espero con entusiasmo la publicación de la siguiente “remolacha” de su autoría.

  10. ¡11!

  11. Me gustó el blog y los distintos posts. Incluso tengo una contribución para hacer, si es que se puede.
    Escríbanme a mariano.morettini@gmail.com o a sanguli@hotmail.com, para, de paso, tenerlos en el msn.
    Saludos

    Mariano Morettini

  12. Yo a este mariano lo conozco de algún lado…
    Ud. puede contribuir, pero mire que acá no pagamos.

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